Algunos gobiernos están aprovechando el COVID-19 para fomentar el plástico de un solo uso

La histeria provocada por el COVID-19 es la excusa perfecta para llenar los bolsillos de la industria del plástico. Están aprovechando esta situación para defender el uso de las bolsas de plástico que contaminan océanos y ríos de todo el mundo. 

Varios laboratorios de EEUU han publicado estudios en los que concluyen que las bolsas reutilizables son peores que las de plástico para evitar que se propague el virus. Greenpeace denuncia que están tergiversando esta información para defender el uso de bolsas de plástico. 

El objetivo de la industria del plástico es evitar que entren en vigor leyes estatales que prohíben las bolsas de un solo uso.

La Asociación de la Industria del Plástico escribió una carta al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU para pedir al Gobierno que “hiciera una declaración sobre los beneficios para la salud y la seguridad observados en los plásticos de un solo uso”. A esta campaña se han sumado varios laboratorios criticando el uso de bolsas de tela y señalando que en este material el virus puede permanecer durante 9 días. 

Sin embargo, ¿cuál es la sorpresa? No hay ningún estudio citado ni ninguna evidencia que demuestre esa afirmación

Esta estrategia por parte de la industria del plástico está funcionando y en varios estados y ciudades estadounidenses se ha frenado la prohibición de usar bolsas de plástico. Un ejemplo es el estado de Maine, quien recientemente derogado la prohibición.

También hay casos más extremos: el gobernador de New Hampshire ha emitido una orden que prohíbe las bolsas reutilizables, alegando que se corre el riesgo de propagar el coronavirus. En Massachusetts ha ocurrido exactamente lo mismo y en Nueva York, donde se había implementado la prohibición de las bolsas de plástico a partir del 1 de marzo, se ha retrasado dicha aplicación hasta junio.

En esta situación de emergencia las medidas de higiene deben ser lo primordial y, mientras los recursos reutilizables sean una opción, es nuestra responsabilidad lavarlos bien después de cada uso.

Por supuesto que es más fácil y cómodo utilizar bolsas de un solo uso, por supuesto que es más fácil no reciclar y tirar todos los residuos en el mismo contenedor, también es más fácil seguir con el estilo de vida que ha llevado a nuestro planeta una contaminación sin precedentes. Sin embargo, que sea más fácil y cómodo no quiere decir que sea lo mejor.

Lo mejor en esta situación es mantener una higiene estricta, sí, pero siendo responsables con el cuidado del planeta, ¿no os parece?

Dejar un comentario